SAN CRISTÓBAL DE LA LAGUNA

Historia viva

La Laguna, una vieja ciudad con alma joven

Ahí fuera te espera San Cristóbal de La Laguna. Una ciudad donde el paso del tiempo se palpa en las maderas centenarias de sus puertas y ventanas, en sus fachadas de paredes irregulares y en sus anchos muros de piedra.

A La Laguna, como la conocemos por aquí, se viene abrigado en invierno para empaparse de su ambiente universitario, saborear un vino del país acompañado de unas tapas en una de sus tascas, disfrutar de su oferta cultural, asistir a una de las solemnes procesiones de Semana Santa, o para verla brillar en La Noche en Blanco y en Navidad.

En verano, La Laguna sale a la calle a pasear y llena las terrazas y plazas, se refresca en la Punta del Hidalgo o Bajamar, se engalana para la Romería de San Benito y el Baile de Magos, y baila hasta el amanecer en los conciertos al aire libre de las Fiestas del Cristo.

Descubre San Cristóbal de La Laguna, una vieja ciudad con alma joven.

Una ciudad Patrimonio de la Humanidad

Estás a punto de descubrir una joya, la ciudad Patrimonio de la Humanidad de San Cristóbal de La Laguna. Fundada a finales del siglo XV, su trazado sirvió de referente para las ciudades del Nuevo Mundo.

Esta casa ha sido testigo, desde su privilegiada esquina con vistas a la Torre de La Concepción, de la evolución de la Villa de Arriba desde mediados del siglo XVI. El ingeniero italiano Leonardo Torriani la dibujó en sus mapas, que nos muestran cómo el urbanismo del casco histórico de La Laguna se ha mantenido intacto hasta nuestros días

Desde La Casa de La Camelia podrás explorar a pie sus interesantes monumentos, iglesias y conventos, como la Iglesia de la Concepción y su Torre, situadas a tan solo unos pasos; la Catedral de Nuestra Señora de los Remedios, o los conventos de Santo Domingo o de Santa Clara.

Pasea sin prisas por calles dónde resuenan los ecos del pasado. Deja que tu curiosidad te lleve a descubrir los patios que esconden las casas más emblemáticas de la ciudad, como la Casa de los Capitanes Generales, el ex convento de San Agustín, o la Casa Salazar, actual sede del Obispado de Tenerife.

La Laguna tiene mucho sabor

Descúbrelo paseando por los coloridos puestos del mercado, catando vinos de Tenerife en sus bodegas y vinotecas, degustando sabrosos quesos canarios, saboreando platos típicos en un guachinche, o descubriendo sabores de las islas y del mundo en sus restaurantes y tascas.

La Laguna te seducirá con propuestas gastronómicas para todos los paladares y bolsillos.

Puedes comenzar a disfrutar de tu viaje gastronómico sin salir del hotel. Bajando las escaleras, alrededor del patio de La Camelia, te esperan dos propuestas gastronómicas que te invitarán a degustar los productos de la tierra y a explorar los sabores de Japón.

¡Saborea La Laguna!

Cultura y tradiciones

Descubre sus interesantes museos y adéntrate en la historia, la cultura y el arte de nuestra isla en el Museo de Historia y Antropología de Tenerife, la Casa Museo Cayetano Gómez Felipe, el Museo LM Colección, la Casa de Los Sabandeños, el Museo de Arte Sacro de Santa Clara, o la Fundación Cristino de Vera.

Vibra con la música en directo en sus bares, teatros y conciertos al aire libre. Recorre exposiciones en sus galerías y salas de arte. Consulta la cartelera del Teatro Leal antes de venir y disfruta de su interesante programación musical y teatral a unos pasos del hotel.

Empápate de la esencia lagunera en sus coloridas romerías, bailes de magos y fiestas populares, en las que los trajes típicos, la música folklórica y la gastronomía local impregnan de ambiente festivo las calles de la ciudad y de sus pueblos.

Las celebraciones religiosas adquieren una gran relevancia en La Laguna. Sus calles se rinden con devoción y respeto al paso de las solemnes procesiones de Semana Santa, la del Cristo, y la del Corpus Christi, que marcha sobre bellas alfombras de flores.

Vive intensamente la cultura y las tradiciones en La Laguna.

A un paso de un paraíso natural

A pocos kilómetros de La Laguna se encuentra uno de los tesoros de la isla, el Parque Rural de Anaga. Piérdete por senderos mágicos entre bosques de laurisilva, fósiles vivientes de la edad terciaria. Asómate a sus miradores, con vistas a acantilados y barrancos que te dejarán sin aliento, y disfruta de sus salvajes playas de arena negra.

La Reserva Natural de la Biosfera de Anaga es un territorio detenido en el tiempo. Un lugar para conectar con la esencia de Tenerife.

Si te apetece refrescarte, disfrutar del ambiente local y descubrir una de las mecas del surf isleño, baja hasta Bajamar y La Punta del Hidalgo y sumérgete en sus piscinas naturales. Descubrirás uno de los lugares favoritos de los laguneros para disfrutar del Atlántico.

La casa de La Camelia será tu punto de partida para descubrir la belleza y diversidad de la isla de Tenerife.